Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

viernes, 24 de noviembre de 2017

ORACIONES DE LOS SANTOS A NUESTRA MADRE MARÍA

"El Eterno se enamoró de vuestra incomparable hermosura, con tanta fuerza, que se hizo como desprenderse del seno del Padre y escoger esas virginales entrañas para hacerse Hijo vuestro. ¿Y yo, gusanillo de la tierra, no he de amaros? Sí, ¡Dulcísima Madre mía!, quiero arder en vuestro amor y propongo exhortar a otros a que os amen también"

San Alfonso María de Ligorio
¡Oh María! Si pongo en Vos toda mi confianza me salvaré; si me acojo a vuestra protección nada tendré que temer; porque vuestros siervos están armados con la armas de salvación que Dios ha concedido a sus predestinados. ¡Madre de Misericordia! Aplacad a vuestro Divino Hijo. Cuando morabais en la tierra, solo ocupabais una pequeña parte de ella; pero ahora que estáis elevada a lo más alto de los cielos, todo el mundo os mira como el Altar de Propiciación común a todas las naciones. Haced, ¡oh Virgen Purísima!, que por vuestra infinita caridad halle gracia a los ojos de vuestro Adorable Hijo mi Salvador. Amén.


San Andrés de Candía


martes, 21 de noviembre de 2017

DÍA 21 DE NOVIEMBRE, PRESENTACIÓN DE LA STMA. VIRGEN EN EL TEMPLO

Beáta Dei Génetrix María, Virgo perpétua, templum Dómini, sacrárium Spíritus Sancti, sola sine exémplo placuísti Dómino nostro Iesu Christo, allelúia!
Se unió Joaquín en matrimonio con Ana, mujer sumamente escogida y digna de los mayores encomios. Semejante a la antigua Ana, que, hallándose afligida por la prueba de la esterilidad, obtuvo, gracias a sus oraciones y a su voto, ser madre de Samuel, así ella obtuvo del Altísimo, también con sus oraciones y una promesa, serlo de la Madre de Dios, de manera que ni por este concepto debe posponerse a las mujeres más ilustres. Así pues, la gracia (tal es el significado del nombre de Ana), dio a luz a la Soberana (he aquí lo que significa el nombre de María) La cual fue constituida verdaderamente en Soberana de todas las cosas creadas al ser erigida Madre del Creador. Vio la primera luz en la casa de Joaquín, llamada piscina probática, y fue más tarde conducida al templo. Plantada así en la casa del Señor y nutrida por el Espíritu Santo, semejante a un olivo fructífero, convirtióse en santuario de todas las virtudes, apartando su corazón de todas las concupiscencias de esta vida y de la carne, y conservándose virgen así en el alma como en el cuerpo, cual convenía a la que debía recibir al mismo Dios en sus entrañas.

Del Libro de San Juan Damasceno,
sobre la Fe Ortodoxa
Libro 4, cap. 15 

ORACIÓN


¡Oh Dios!, que quisiste que en este día fuese presentada al Templo la Bienaventurada María, morada del Espíritu Santo; os suplicamos nos concedáis por su intercesión que merezcamos ser presentados en el templo de vuestra gloria. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.



sábado, 18 de noviembre de 2017

¿QUIÉN POSEE LA ALEGRÍA DE TENERTE POR MADRE?

¡Oh María!, que te reconociste esclava del Señor. Enséñame a consagrar toda mi vida y mis fuerzas al servicio de Dios 

¡Dios te salve, María, Dios te salve! ¡Oh admirable ave, que ahuyentó a los demonios, libró a los pecadores y recreó a los hijos! El Ángel se congratula contigo, ¡oh Virgen!, el Verbo se encarna en tu seno, y Tú vienes a ser Madre de Dios. Que todas las criaturas te canten incesantemente: ¡Ave!... Te saludamos con toda reverencia, honor y devoción, ¡oh Beatísima Virgen!: pues Tú buscas al que se acerca a Ti con reverencia y devoción. Solamente a éstos amas, nutres y adoptas como hijos. ¡Oh, bienaventurado quien posee la alegría de tenerte por Madre, quien te abraza de corazón y te imita en sus acciones! ¡Feliz quien se esfuerza generosamente por asemejarse en todo a Ti, Madre de Dios! Sólo éste, despreciando todo lo creado, se une verdaderamente a Dios con auténtico amor y, crucificado con Cristo, ansía ardientemente la salvación de las almas.

San Buenaventura


jueves, 16 de noviembre de 2017

MARÍA, MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA

¡Madre Santa de mi Dios!, que sienta yo los latidos de tu Corazón que latió siempre al unísono con el Corazón Divino

Aunque ya desde la eternidad Dios había predestinado a María a ser Madre de su Hijo, no quiso lo fuese inconscientemente, sino que, llegada la hora de realizar su designio, quiso pedir a la Virgen humilde su consentimiento. El mensaje del Ángel revela a María la altísima misión que Dios la ha reservado: “Tú concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús” (S. Lc. 1, 31) María pregunta y el Ángel le explica el misterio de su maternidad, que se obrará sin menoscabo de la virginidad. ¿Qué puede hacer María, sino consentir? No es la primera vez que su voluntad si pierde en la del Señor: desde el principio de su existencia Ella vive en estado de perfecta unión con Dios, cuya característica, precisamente, es la plena conformidad de la voluntad humana con la divina. Por eso María da su consentimiento, dice su “fiat”, con todo el amor de su alma, acepta voluntariamente y voluntariamente se abandona a la acción de Dios. En el mismo instante se realiza el misterio y desde ese momento sublime la Virgen tiene a Dios presente en sí, no sólo espiritualmente, como todas las almas en gracia, sino también físicamente. El Verbo de Dios, dice San Pedro Damiano, está presente en María “por identidad de naturaleza”, porque se ha hecho una cosa con Ella, como el hijo es una sola cosa con la madre. Identidad de naturaleza por la carne y por la sangre, por la vida corporal que María comunica al Hijo; identidad de gracia por la sobreabundancia de vida sobrenatural que el Hijo comunica a la Madre; identidad de afectos, de deseos, de sentimientos, que el Corazón de Jesús imprime en el Corazón de María. Nadie puede decir con tanta realidad como María aquel: “Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí” (Gál. 2, 20)

¡Inmenso y maravilloso misterio! Y en el paisaje de este misterio encontramos el “sí” de una humilde criatura humana. Dios ha creado al hombre libre; por eso, aun cuando determina obrar en él alguna maravilla, no quiere hacerla sin su consentimiento. Dios, con su gracia, quiere transformarnos, quiere santificarnos, pero, para cumplir esta obra sublime, espera nuestro “sí”. Que nuestro “sí” sea pleno y total como lo fue el de María y entonces Dios realizará en nosotros su obra.


sábado, 4 de noviembre de 2017

HOY ES PRIMER SÁBADO DE MES

«iOrad así! Los Corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas»

El Ángel a los Pastorcitos,
en la primera aparición

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jueves, 2 de noviembre de 2017

A NUESTRA MADRE DEL CARMEN POR LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO

Por la Misericordia de Dios y la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Amén.

¡Oh María, Madre de Misericordia!, acuérdate de los hijos que tienes en el Purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo Bendito.


¡Oh Virgen María Dolorosa!, presentadle, con la acerba Pasión de vuestro Hijo, los suspiros, las lágrimas y todas las penas que sufristeis durante su tribulación, para que, por sus méritos, reciban alivio las almas que se encuentran en las ardentísimas llamas del Purgatorio, a fin de que, libres de aquellas cárcel de tormentos, se vean en el cielo revestidas de gloria, y canten allí eternamente las divinas misericordias.  Así sea.









¡Oh Glorioso Patriarca San José!, intercede juntamente con tu Santísima Esposa ante tu Hijo por las almas del Purgatorio. Amén.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

NUESTRA MADRE, REINA DE TODOS LOS SANTOS

Reina de Todos los Santos, Sevilla

¡Salve Reina de Misericordia!, Señora del mundo, Reina del cielo, Virgen de las vírgenes, Sancta Sanctorum, luz de los ciegos, gloria de los justos, perdón de los pecadores, reparación de los desesperados, fortaleza de los lánguidos, salud del orbe, espejo de toda pureza. Haga tu piedad que el mundo conozca y experimente aquella gracia que Tú hallaste ante el Señor, obteniendo con tus santos ruegos perdón para los pecadores, medicina para los enfermos, fortaleza para los pusilánimes, consuelo para los afligidos, auxilio para los que peligran.

Por Ti tengamos acceso fácil a tu Hijo, ¡oh bendita y llena de gracia, madre de la vida y de nuestra salud!, para que por Ti nos reciba el que por Ti se nos dio. Excuse ante tus ojos tu pureza las culpas de nuestra naturaleza corrompida: obténganos tu humildad tan grata a Dios el perdón de nuestra vanidad. Encubra tu inagotable caridad la muchedumbre de nuestros pecados: y tu gloriosa fecundidad nos conceda abundancia de merecimientos.

¡Oh Señora nuestra, Mediadora nuestra, y Abogada nuestra!, reconcílianos con tu Hijo, recomiéndanos a tu Hijo, preséntanos a tu Hijo.

Haz, ¡oh Bienaventurada!, por la gracia que hallaste ante el Señor, por las prerrogativas que mereciste y por la misericordia que engendraste, que Jesucristo tu Hijo y Señor nuestro, bendito por siempre y sobre todas las cosas, así como por tu medio se dignó hacerse participante de nuestra debilidad y miserias, así nos haga participantes también por tu intercesión de su gloria y felicidad. Así sea.

San Bernardo


martes, 31 de octubre de 2017

A TI MADRE SANTÍSIMA DEL ROSARIO

Hay que predicar a todos, grandes y chicos, que son hijos de María Santísima, que Ella los quiere librar de los peligros del mundo y llevarlos a la Gloria Celestial y que a los que la honran con sus oraciones y con el cumplimiento exacto de su deber, Ella le concederá infinitas gracias y favores.

San Juan Bosco
¿Qué os cuesta, oh María, escucharnos, qué os cuesta salvarnos? ¿Acaso vuestro Hijo divino no puso en vuestras manos los tesoros todos de sus gracias y misericordias? Vos estáis sentada a su lado con corona de Reina, rodeada de gloria inmortal sobre todos los coros de los Ángeles. Vuestro dominio es inmenso en los cielos, y la tierra con todas las criaturas os está sometida. Vuestro poder, ¡oh María!, llega hasta los abismos, puesto que Vos, ciertamente, podéis librarnos de las asechanzas del enemigo infernal. Vos, pues, que sois todopoderosa por gracia, podéis salvarnos; y si Vos no queréis socorrernos por ser hijos ingratos e indignos de vuestra protección, decidnos, a lo menos, a quién debemos acudir para vernos libres de tantos males. ¡Ah!, no: vuestro Corazón de Madre no permitirá que se pierdan vuestros hijos. Ese divino Niño, que descansa sobre vuestras rodillas, y el místico Rosario que lleváis en la mano nos infunden la confianza de ser escuchados, y con tal confianza nos postramos a vuestros pies, nos arrojamos como hijos débiles en los brazos de la más tierna de las madres, y ahora mismo, sí, ahora mismo, esperamos recibir las gracias que pedimos.



Dios te salve, Reina y Madre...


sábado, 28 de octubre de 2017

ORACIONES DE LOS SANTOS A NUESTRA MADRE MARÍA

"María es como la Estrella de la mañana en medio de la oscuridad de las nubes, y el curso de su vida brilló como resplandece la luna en la plenitud de su luz. Como el sol, envía también Ella fúlgidos resplandores" 

San Antonio de Padua
¡Salve, María, esperanza de los cristianos! Dignaos escuchar los ruegos de un pecador que os ama con ternura, que os honra particularmente y que cifra en Vos la esperanza de su salvación. A Vos os debo la vida: por Vos he sido restituido a la gracia de vuestro Divino Hijo: Vos sois la más segura prenda de mi eterna felicidad. Libradme, ¡oh Santísima Virgen!, del peso de mis pecados, disipad las tinieblas de mi espíritu, destruid las afecciones terrenales de mi corazón; dadme fuerzas para vencer las tentaciones de mis enemigos, y presidid todas las acciones de mi vida, para que con vuestro amparo y dirección pueda obtener la eterna felicidad del Paraíso. Así sea.


San Juan Damasceno


lunes, 23 de octubre de 2017

domingo, 22 de octubre de 2017

¡EL ROSARIO Y EL ESCAPULARIO SON INSEPARABLES!


Durante la aparición final en Fátima, el 13 de Octubre de 1917, cuando el “Milagro del Sol” ocurrió, Nuestra Señora primero apareció como siempre aparecía ante los pastorcitos con Su Doloroso e Inmaculado Corazón expuesto. Y luego Ella apareció como Nuestra Señora del Carmen con “algo colgando en su mano derecha”. Podemos asumir seriamente que ese “algo” era el Escapulario carmelita.

En 1950 el Padre Howard Rafferty, carmelita, natural de Estados Unidos, le preguntó a Sor Lucía de Fátima: “¿Por qué piensa que Nuestra Señora apareció con el Escapulario en esta última visión?”. A lo cual contestó: “Porque Ella quiere que todos vistan el Escapulario, es la señal de la consagración a su Inmaculado Corazón”.

El Padre Rafferty le pregunta nuevamente: “¿Vestir el Escapulario es tan importante como rezar diariamente el Santo Rosario?”. Sor Lucía responde: “Sí. ¡El Rosario y el Escapulario son inseparables!”.